



La paz está amenazada en muchas partes del mundo. La primera gran amenaza es la guerra, pero hay otra amenaza que toca más de lleno a nuestra realidad, a nuestro vivir cotidiano y que se pone de manifiesto cada día llenando las páginas de los periódicos. Entre estos sucesos que privan de paz a nuestra sociedad están los atentados, los secuestros, los robos, la violencia de género.
Hoy la paz aparece como el gran valor al que merece la pena dirigir el esfuerzo humano, porque es precisamente al hombre a quien corresponde está responsabilidad, pero muchas veces y siendo lo más fácil es culpar y hacer responsable a quienes tienen el poder de gobierno y a las instituciones sociales.
El deseo de hacer posible la paz es competencia de cada uno de nosotros, como personas y ciudadanos.
Esta tarea o renuncia a la violencia no significa la aceptación pasiva del odio, o la injusticia o la desigualdad. El mal se vence con el bien, la insolidaridad se vence con la solidaridad, el egoísmo con la generosidad, el odio con el amor, la guerra con la paz….
A lo largo de la historia, ha estado siempre presente la esperanza de que la paz es posible y de que hay que trabajar continuamente por ella, por eso, desde el Colegio Sagrado Corazón de Venta de Baños, como cada año, hemos querido poner nuestro granito de arena, para concienciarnos todos, profesores, alumnos y padres, de que la paz es una realidad que está a nuestro alcance, a pesar de ser un reto y una aventura y que encima, ¡no cuesta dinero!
El mes de enero lo hemos afrontado en el Colegio de ambas secciones (Primaria y Secundaria), con diversas actividades. Hemos culminado el día 29 como día de la Paz y la No Violencia con una lectura de un manifiesto, una concentración y la suelta de globos y una oración al Príncipe de la Paz, Jesús de Nazaret.