Señor y Dios nuestro,
fuente de alegría y de esperanza,
queremos vivir con tu Hijo los acontecimientos
de su Resurrección y Ascensión
hasta la venida del Espíritu Santo;
haz que la contemplación de estos misterios
nos llene de tu gracia
y nos capacite para dar testimonio de Jesucristo
en medio del mundo.
Te pedimos por tu Santa Iglesia:
que sea fiel reflejo de las huellas de Cristo en la historia
y que, llena del Espíritu Santo,
manifieste al mundo los tesoros de tu amor,
santifique a tus fieles con los sacramentos
y haga partícipes a todos los hombres de la resurrección eterna.

